Miami
Los republicanos buscan una salida tras la promesa de Trump de enviar cheques de 5.000 dólares
La propuesta tomó por sorpresa a dirigentes del Partido Republicano reunidos en Dallas. Mientras algunos la respaldan, otros dudan de su viabilidad y piden detalles a la Casa Blanca.
La promesa de Donald Trump de entregar cheques de 5.000 dólares a cada adulto de Estados Unidos si los republicanos conservan el control del Congreso abrió una discusión urgente dentro del Partido Republicano, según informó POLITICO. La propuesta fue anunciada el miércoles por la noche en Dallas y, de acuerdo con ese medio, dejó desconcertados a altos dirigentes del partido en el Capitolio.
POLITICO señaló que líderes republicanos ya habían rechazado en privado iniciativas parecidas durante el último año y que ahora intentan contener las expectativas de legisladores y votantes frente a un plan que, por su costo, superaría el billón de dólares.
Tom Emmer, líder de la mayoría republicana en la Cámara de Representantes, dijo que conocía la idea general de un dividendo para que los estadounidenses compartan el éxito del país, pero sostuvo que no estaba al tanto del anuncio concreto. Richard Hudson, jefe del comité de campaña republicano para la Cámara, afirmó que había oído hablar de la propuesta y que quería conversar con Trump para conocer más detalles antes de pronunciarse. También consideró que no tiene posibilidades de avanzar en este Congreso porque los demócratas del Senado no la aprobarían.
Según POLITICO, varios republicanos cuestionan tanto la legalidad de una oferta de este tipo en plena campaña como su impacto político, en un momento en que el partido buscaba concentrar su mensaje en los beneficios económicos de su paquete de recortes impositivos. El medio citó a legisladores republicanos que, en reserva, describieron la iniciativa como desesperada y sin chances reales de concretarse.
La división también quedó expuesta en la estrategia de comunicación. Mientras la Casa Blanca y las cuentas de campaña de Trump promocionan activamente la idea, los brazos electorales republicanos en la Cámara y el Senado no la están impulsando, siempre según POLITICO. El comité republicano para el Senado incluso evitó hacer comentarios.
JD Vance defendió la propuesta en Fox News y dijo que buscaba beneficiar a la clase media estadounidense. Sin embargo, de acuerdo con POLITICO, en un desayuno a puertas cerradas con dirigentes y activistas republicanos prefirió destacar otras medidas económicas del gobierno, como una acción ejecutiva de Trump para bajar el costo de los medicamentos recetados y el paquete de recortes impositivos. Bryan Steil, al salir de ese encuentro, se limitó a decir que todos esperan conocer más.
Trump dijo a CBS el jueves que no cree necesitar la aprobación del Congreso para concretar el envío de pagos. Al mismo tiempo, algunos republicanos adoptaron una posición más favorable. Ted Cruz definió la propuesta como un incentivo al trabajo, Bernie Moreno prometió redactar un proyecto de ley para impulsarla después de la elección del 3 de noviembre y Roger Marshall pidió en redes sociales a sus seguidores que contaran en qué gastarían ese dinero.
Entre los sectores más fiscalistas, en cambio, persisten las objeciones. Glenn Grothman evitó anticipar si la respaldaría y Chip Roy reclamó explicaciones sobre cómo se financiaría un programa de ese tamaño. POLITICO recordó además que Trump ya había mencionado en reuniones privadas con líderes republicanos otras ideas de pagos directos financiados, según él, con aranceles o recortes impulsados por DOGE, pero que nunca llegaron a concretarse.
El medio también indicó que, en diciembre, Trump envió un cheque de 1.776 dólares a todos los integrantes de las Fuerzas Armadas y que el jueves sumó otra propuesta: reintegros de 500 dólares para cerca de un millón de afiliados a Obamacare en 30 estados.
Del lado demócrata, la reacción fue inmediata. Chuck Schumer calificó los dividendos como un soborno y sostuvo que exponen la debilidad política de Trump. También hubo críticas de candidatos demócratas en carrera hacia noviembre, en medio de un escenario donde, según POLITICO, crece el escepticismo de los votantes sobre el desempeño republicano en la economía.
Emmer rechazó la acusación de que se trate de un soborno y dijo que Trump quiere que los estadounidenses participen del éxito del país. Aunque admitió que es improbable que la Cámara trate un proyecto antes de las elecciones de medio término porque todavía no existe un texto y queda apenas una semana de sesiones antes de noviembre, aseguró que los republicanos podrían avanzar después de los comicios.
Fuentes
Sobre esta nota. Redactada por El Notero con asistencia de inteligencia artificial, a partir de lo publicado por el medio citado. El Notero no hizo reporteo propio sobre este hecho.





