Uruguay
Un libro reconstruye con Mauricio Rosencof la trastienda del nacimiento del Frente Amplio
El periodista Álvaro Pan Cruz publicó una obra basada en extensas conversaciones con Mauricio Rosencof sobre un período clave de la política uruguaya. Según Caras y Caretas, el libro repasa la formación del Frente Amplio, sus vínculos con el MLN-Tupamaros y el Movimiento de Independientes 26 de Marzo.
El periodista Álvaro Pan Cruz publicó La memoria en movimiento, un libro armado a partir de largas conversaciones con Mauricio Rosencof sobre un tramo central de la historia política uruguaya. Según contó Caras y Caretas, la obra se detiene en la gestación del Frente Amplio y en su relación con el MLN-Tupamaros y el Movimiento de Independientes 26 de Marzo.
De acuerdo con ese medio, Rosencof funciona como eje del relato, acompañado por testimonios de Ricardo Ehrlich, Óscar Bottinelli, Gabriel Otero, Graciela Jorge y Pedro Zaragueta, entre otros protagonistas de aquellos años. El libro repasa discusiones, decisiones y tensiones de ese proceso político, además de los cruces con figuras como Liber Seregni y Wilson Ferreira.
Caras y Caretas señaló que el proyecto nació de un vínculo construido en la radio, donde Pan Cruz y Rosencof compartieron un espacio de trabajo. A partir de esas charlas, y luego de un problema de salud que le dificultó escribir a máquina, Rosencof encontró en la conversación una vía para dejar testimonio de episodios y experiencias que, según plantea en el libro, no quería que se perdieran.
Entre los pasajes destacados aparece la referencia a una eventual resistencia militar ante un golpe, en un contexto en el que, según Rosencof, Brasil tenía planes de invadir si en 1971 triunfaban el Frente Amplio o Wilson Ferreira. Siempre según Caras y Caretas, Rosencof sostuvo que Seregni planteó esa posibilidad de resistencia y que el MLN se puso a disposición de ese comando en una operación llamada 30 horas.
La nota también recoge recuerdos del cautiverio de Rosencof junto a José Mujica y Eleuterio Fernández Huidobro. Allí, según el relato publicado por Caras y Caretas, una conversación iniciada a golpes contra la pared en Santa Clara de Olimar se extendió durante doce años y medio y derivó en la decisión de preservar la memoria de lo vivido. Tras recuperar la libertad en marzo de 1985, los tres escribieron Memorias del calabozo en un rancho familiar de Las Toscas.
Pan Cruz, que desarrolló buena parte de su carrera en radio y también tuvo actividad en la Asociación de la Prensa Uruguaya y en la Federación de Periodistas de América Latina y el Caribe, ya había publicado Un amor compañero, sobre José Mujica y Lucía Topolansky. Según Caras y Caretas, su relación personal con Rosencof fue decisiva para dar forma a este nuevo libro.
Fuentes
Sobre esta nota. Redactada por El Notero con asistencia de inteligencia artificial, a partir de lo publicado por el medio citado. El Notero no hizo reporteo propio sobre este hecho.





