Uruguay
Montevideo evalúa intervenir un terreno con fuerte presencia de plomo en Malvín Norte mientras piden frenar las obras
La Intendencia de Montevideo prevé construir una plaza y calles en un área donde estudios detectaron niveles muy altos de contaminación. Desde la oposición reclaman una suspensión preventiva, mientras la comuna asegura que aún no empezó la obra y que habrá tratamiento del suelo.
La Intendencia de Montevideo proyecta una plaza y obras viales en una zona de Malvín Norte donde se detectó una fuerte contaminación por plomo en el suelo, según informó El País. El área comprometida se ubica en torno a la calle Lapeyre, donde fueron realojados habitantes del exasentamiento El Progreso.
De acuerdo con ese medio, la situación motivó gestiones de la alcaldesa del Municipio E, Mercedes Ruiz, ante el intendente Mario Bergara y el director de Desarrollo Ambiental, Leonardo Herou. La preocupación apunta a que no se avance sin medidas de resguardo, en un contexto en el que un expediente de la propia IMM consignó una “contaminación significativa y extrema”.
Según publicó El País, el senador Martín Lema presentó una exposición escrita dirigida a la comuna y a los ministerios de Salud Pública y de Ambiente. Allí pidió suspender de forma preventiva las obras, excavaciones y movimientos de tierra en la calle Lapeyre y en el predio de la futura plaza hasta que se demuestre técnicamente que no implican riesgos para los vecinos. También reclamó señalizar y asegurar los sectores afectados, adoptar medidas urgentes, evaluar a los residentes potencialmente expuestos —en especial niños y embarazadas— e informar públicamente los resultados y los riesgos sanitarios.
Ante la consulta de El País, el director de la División de Espacios Públicos y Edificaciones, Marcelo Roux, sostuvo que la plaza todavía no comenzó a construirse. Agregó que antes del inicio habrá una etapa de tratamiento del suelo y aseguró que el proyecto contempla esta situación para garantizar un espacio seguro.
Los antecedentes del lugar se remontan a 2008, cuando se detectaron 2.600 mg/kg de plomo y cromo y se concluyó que el terreno no era apto para uso residencial. El valor actualmente permitido para viviendas es de 200 mg/kg. Más adelante hubo nuevas mediciones: en 2013 no se superaron los parámetros tolerados, pero volvieron a registrarse niveles altos en 2017, 2019 y 2020, en el marco del proceso de realojo que se concretó entre 2024 y 2025, previo tratamiento con apatita.
La nueva alarma surgió este año, cuando el municipio impulsó la construcción de la calle Lapeyre. Siempre según El País, durante las excavaciones los obreros hallaron tierra de color “anaranjado”, lo que llevó a encargar en setiembre un análisis privado de 18 muestras. Ese estudio detectó entre 2.943 y 143.468 mg/kg de plomo, es decir, entre 15 y 717 veces el valor de referencia residencial. Luego, en cateos realizados por la IMM el 6 de octubre, una de las muestras registró 163.275 mg/kg, más de 800 veces por encima del máximo tolerado.
Fuentes
Sobre esta nota. Redactada por El Notero con asistencia de inteligencia artificial, a partir de lo publicado por el medio citado. El Notero no hizo reporteo propio sobre este hecho.





