Uruguay
Columna en Uruguay rechaza ampliar la legalización de apuestas en línea por su impacto social
Una nota de opinión publicada por Caras y Caretas Uruguay cuestiona cualquier flexibilización normativa vinculada al negocio de las apuestas. El texto pone el foco en los costos para los hogares, la presión del fútbol y la responsabilidad del Estado.
Una columna publicada por Caras y Caretas Uruguay plantea un rechazo a la ampliación de la legalización de las apuestas en línea y a una eventual flexibilización de su publicidad en el país. El artículo sostiene que, detrás de los ingresos prometidos para clubes, intermediarios y el Estado, el sistema se financia con pérdidas de quienes apuestan.
Según el texto, la discusión cobró fuerza por las gestiones de la AUF y la Conmebol ante el presidente Yamandú Orsi para evitar sanciones por publicidad de apuestas durante la final de la Libertadores. La nota también cuestiona la posibilidad, expresada públicamente por Pedro Bordaberry, de aprobar una ley excepcional y acotada para habilitar esa difusión.
La publicación remarca que Uruguay ya contempla autorizaciones específicas para apuestas deportivas, por lo que no toda apuesta digital es ilegal. A la vez, recuerda que la Ley 19.535 mantiene la ilegalidad fuera de las excepciones previstas y que el Decreto 366/017 prohíbe publicitar, promover o patrocinar juegos y operadores no autorizados.
De acuerdo con la columna, permitir nuevas modalidades o ampliar la exposición comercial de estas plataformas implicaría profundizar riesgos sobre la salud mental, las finanzas familiares y los vínculos personales. En ese punto, cita advertencias de la Organización Mundial de la Salud sobre daños que exceden la ludopatía y también alcanzan a familiares y terceros.
El artículo sostiene además que la expansión del mercado no debería justificarse por necesidades de financiamiento del fútbol ni por una mayor recaudación fiscal. También advierte que la presencia de plataformas ilegales y las dificultades de control digital no deberían derivar automáticamente en una apertura del mercado, sino en más fiscalización, cooperación internacional y medidas contra la publicidad prohibida.
En ese marco, la nota menciona como antecedente que desde julio de 2025 los Países Bajos prohíben el patrocinio de proveedores de juego en línea y exigen el cese de acciones publicitarias vinculadas. Para el autor, ese ejemplo muestra que la autorización de la actividad no resuelve por sí sola la exposición comercial.
La posición final del texto es que el Estado debe priorizar la protección de las familias y de los sectores más vulnerables antes que los intereses económicos asociados al espectáculo deportivo, y rechazar nuevas habilitaciones para un mercado que, según el planteo, crece a partir del dinero perdido por sus propios usuarios.
Fuentes
Sobre esta nota. Redactada por El Notero con asistencia de inteligencia artificial, a partir de lo publicado por el medio citado. El Notero no hizo reporteo propio sobre este hecho.





