Uruguay
Intendentes estudian cobrar por peso a camiones que usan caminos rurales
El Congreso de Intendentes analiza con el Ministerio de Transporte cambios en la financiación y el uso de la caminería departamental. Carlos Enciso planteó que actividades como la forestación podrían pagar una tasa según carga y trazado utilizado.
El Congreso de Intendentes expuso en el Senado que no tiene objeciones de fondo al proyecto de Rendición de Cuentas, pero aprovechó la comparecencia para poner el foco en otro problema: el deterioro de la caminería rural, según informó La Diaria.
De acuerdo con la versión taquigráfica citada por ese medio, el presidente del Congreso de Intendentes, Carlos Enciso, dijo que junto con el Ministerio de Transporte y Obras Públicas se estudia la posibilidad de reservar recursos para cambiar el estándar de mantenimiento en tramos que ya no pueden seguir como caminos departamentales. Señaló que se trata de entre 100 y 120 kilómetros por departamento que requieren una modalidad distinta.
Según La Diaria, Enciso indicó que la propuesta incluiría un componente de fideicomiso, financiado con una parte de las multas no cobradas en el exterior, aportes del propio Congreso de Intendentes y eventuales adelantos de recursos del gobierno nacional.
En ese marco, también mencionó un criterio de pago por uso. Explicó que se evalúa cobrar a quienes circulen por determinados ejes viales con cierta carga, y puso como ejemplo al transporte forestal: la tasa se definiría en función de un sistema de pesaje que permita distinguir entre un camión cargado y uno que regresa vacío. Agregó, siempre según La Diaria, que el tema fue conversado con gremiales y que su implementación todavía demandaría algunos meses.
Durante la comisión, el senador nacionalista Sergio Botana sostuvo que el gasto actual en arreglos de caminos termina siendo ineficaz frente al tránsito pesado. Mencionó inversiones de entre 15.000 y 20.000 dólares por kilómetro para reparaciones que, dijo, se deterioran en pocos meses por el paso de los camiones.
Botana propuso avanzar hacia una base de tosca con mejor desagüe y varias capas de tratamiento, empezando por las troncales departamentales, aunque remarcó que para eso hace falta una fuente de financiamiento.
Enciso, por su parte, afirmó que el sistema político no previó la presión que la producción maderera y otras actividades ejercerían sobre las caminerías secundarias. Sostuvo que el país realizó inversiones importantes para la salida de la celulosa, como rutas nuevas y un tren de carga, pero que no se abrió una discusión sobre el refuerzo de los presupuestos departamentales para absorber el impacto dentro de los territorios.
También señaló que la madera llega a las plantas por ejes viales internos de los departamentos y que, en muchos casos, las empresas ni siquiera tributan en esos lugares. Además, advirtió que camiones forestales suelen usar caminos secundarios para evitar balanzas, pese a que esas vías fueron construidas hace décadas con balasto y no resisten ese peso.
Según planteó, para soportar esa carga ya no alcanza con el mantenimiento habitual y sería necesario cambiar el estándar de obra, con inversiones promedio de entre 300.000 y 400.000 dólares para construir carpetas asfálticas que duren algunos años.
Fuentes
Sobre esta nota. Redactada por El Notero con asistencia de inteligencia artificial, a partir de lo publicado por el medio citado. El Notero no hizo reporteo propio sobre este hecho.





