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Un académico vincula las exigencias de Estados Unidos a Brasil con una estrategia regional de presión política
Oliver Stuenkel sostuvo que la lista de 52 pedidos enviada por Washington en la negociación por los aranceles excede el plano comercial. Según su análisis, forma parte de una política más amplia para influir en procesos electorales y decisiones internas en América Latina.
El gobierno de Brasil rechazó una lista de 52 exigencias de Estados Unidos en la negociación para revertir los aranceles, entre ellas un pedido para que los llamados disidentes políticos pudieran competir en las elecciones de 2026. La existencia de ese planteo fue revelada por O Estado de S. Paulo y, según O Globo, confirmada por GloboNews con fuentes diplomáticas.
De acuerdo con O Globo, el profesor de Relaciones Internacionales de la FGV e investigador del Carnegie Endowment Oliver Stuenkel consideró que ese documento muestra un uso de la política arancelaria estadounidense con fines que van más allá del comercio. Según su análisis, el caso brasileño integra una estrategia más amplia del gobierno de Donald Trump para presionar sobre procesos políticos y electorales en América Latina.
Stuenkel afirmó, en una entrevista citada por O Globo, que la presión no sería un episodio aislado. Como ejemplos, mencionó a la Argentina y Honduras. En el caso argentino, dijo que Trump expresó preferencia por uno de los sectores durante la elección legislativa del año pasado y advirtió que la ayuda de Estados Unidos podría no sostenerse si vencía el espacio adversario a Javier Milei. Sobre Honduras, señaló que Trump amenazó con una crisis grave en la relación bilateral si no era elegido Nasry Asfura.
Según el investigador, la presión de Washington también alcanzó decisiones internas de otros países. Citó a Perú, por presiones para excluir actores chinos del control de un puerto estratégico, y a Panamá, por pedidos para desplazar a empresas chinas que operan puertos en el canal.
Fuera de América Latina, Stuenkel incluyó a Alemania, Australia y Canadá. Según O Globo, sostuvo que en Alemania el vicepresidente J.D. Vance dejó en claro antes de las elecciones la preferencia del gobierno estadounidense por AfD, mientras que en Australia y Canadá esa presión habría generado un efecto inverso y perjudicado a candidatos alineados con Trump.
En ese marco, el gobierno brasileño sostuvo que las cuestiones políticas, judiciales y de soberanía no formaban parte de la negociación con Washington.
Fuentes
Sobre esta nota. Redactada por El Notero con asistencia de inteligencia artificial, a partir de lo publicado por el medio citado. El Notero no hizo reporteo propio sobre este hecho.





