Miami
CUBA Una exlocutora cubana denunció censura en medios estatales y represalias tras el 11J
Amanda Toirac relató, en una entrevista difundida por Periódico Cubano, cómo operaban los controles editoriales en el ICRT y qué ocurrió dentro de Radio Reloj durante las protestas de julio de 2021. También afirmó que sufrió consecuencias laborales después de negarse a participar en un acto de repudio.
La exlocutora cubana Amanda Toirac afirmó que su experiencia en los medios estatales de la isla cambió de manera definitiva durante las protestas del 11 de julio de 2021. Según publicó Periódico Cubano a partir de una entrevista con el programa El mundo de Darwin, la comunicadora describió mecanismos de censura y control editorial dentro del Instituto Cubano de Radio y Televisión.
Toirac, que trabajó en Radio Reloj y estuvo vinculada a espacios como Tropicana y Radio Metropolitana, sostuvo que en el área informativa los periodistas no podían elegir libremente ni las fuentes ni el enfoque de las noticias. De acuerdo con su testimonio, los textos pasaban por varias instancias de revisión y algunas fuentes eran descartadas si no coincidían con la línea buscada por los responsables editoriales.
Sobre la jornada del 11J, dijo que mientras crecían las manifestaciones en distintos puntos de Cuba, dentro de Radio Reloj casi no recibían información sobre lo que sucedía en las calles. Siempre según su versión, la dirección indicó al personal que cubriera o desconectara los micrófonos si algún manifestante lograba ingresar al estudio durante una transmisión en vivo.
La exlocutora contó además que al bajar a la entrada del ICRT vio personas protestando de manera pacífica, mientras las fuerzas de seguridad se preparaban para intervenir. Luego, agregó, la convocaron junto a otros trabajadores para confrontar verbalmente a los manifestantes. Allí, según su relato, reconoció al dramaturgo Yunior García Aguilera y decidió no sumarse a los insultos.
Periódico Cubano señaló que García denunció más tarde la represión sufrida frente al ICRT y que abandonó la UNEAC pocos días después de aquellas protestas. Toirac sostuvo que, tras negarse a participar en ese acto de repudio, comenzaron los obstáculos laborales: en su expediente, aseguró, aparecieron observaciones sobre supuestas “lagunas culturales” y sobre una presunta manera de leer las noticias políticas “con desdén”.
Según su testimonio, con el tiempo dejó de ser convocada para trabajos en Radio Reloj, Tropicana, el Gato Tuerto y otros espacios. También afirmó que su acreditación como locutora quedó retenida y que una compañera le advirtió que había quedado “marcada” dentro de las instituciones oficiales.
Finalmente, salió de Cuba en 2022 rumbo a Estados Unidos por la ruta de Nicaragua y Centroamérica. Siempre según lo relatado por Toirac, el viaje fue financiado con entre 8.000 y 9.000 dólares prestados por familiares. Ya en territorio estadounidense, dijo haber atravesado dificultades económicas, trabajar en limpieza y joyerías, y más adelante comenzar a desarrollar negocios a través de redes sociales.
El medio remarcó que varias de las acusaciones y valoraciones de la exlocutora corresponden a su experiencia personal y no cuentan con verificación independiente en las fuentes citadas.
Fuentes
Sobre esta nota. Redactada por El Notero con asistencia de inteligencia artificial, a partir de lo publicado por el medio citado. El Notero no hizo reporteo propio sobre este hecho.





