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Los sindicatos británicos debaten un tope a las donaciones políticas tras aportes millonarios a Reform UK
La conducción sindical del Reino Unido quedó dividida sobre un eventual límite a los aportes partidarios. El debate se aceleró después de dos donaciones por 72 millones de libras a Reform UK y de los pedidos para endurecer las reglas sobre financiamiento político.
La cúpula sindical británica abrió una discusión sobre posibles límites a las donaciones políticas en medio de diferencias internas y del impacto que causaron los aportes millonarios recibidos por Reform UK, según informó The Guardian.
El secretario general del Trades Union Congress, Paul Nowak, planteó en la conferencia anual de la central en Brighton que el Gobierno debe avanzar para evitar que los sectores más ricos distorsionen el sistema político. También sostuvo que la situación planteada por las recientes donaciones representa un problema para la democracia británica.
De acuerdo con The Guardian, los sindicatos vinculados al Labour trabajan en un pronunciamiento sobre financiamiento político que sería analizado por el consejo general del TUC, aunque fuentes gremiales hablaron de diferencias importantes entre los dirigentes sobre cómo seguir.
Una parte del movimiento sindical teme que un límite a las donaciones locales termine siendo usado por un futuro gobierno de derecha para restringir también los aportes de los sindicatos. Entre quienes expresan esa preocupación figura el GMB, siempre según The Guardian.
El domingo, Sharon Graham, secretaria general de Unite, se desmarcó de esa resistencia y respaldó un tope para donantes individuales. La discusión tomó fuerza después de que Christopher Harborne y Ben Delo, presentados como empresarios del mundo cripto, entregaran 36 millones de libras cada uno a Reform UK en un lapso de 24 horas, un total de 72 millones, una cifra sin antecedentes en la política británica reciente, según The Guardian.
Nowak diferenció esos desembolsos de los aportes pequeños que realizan trabajadores a través de sus sindicatos y pidió una revisión del sistema que no margine a los trabajadores, pero que sí impida que los multimillonarios condicionen la política. Además, reclamó que no se acepten donaciones de personas que no vivan ni paguen impuestos en el Reino Unido.
El dirigente también cuestionó un proyecto en trámite parlamentario que permitiría a británicos residentes en el exterior donar hasta 100.000 libras, y pidió ir más allá en el control del financiamiento extranjero de la publicidad política.
Según The Guardian, el número dos de Reform UK, Richard Tice, evitó precisar cuándo regresó al Reino Unido Ben Delo, que estaba radicado en Hong Kong, y tampoco detalló cuánto tiempo pasa en Gran Bretaña Harborne, que vive en Tailandia aunque figura inscripto para votar en el Reino Unido. Tice sostuvo que el partido cumplió con las reglas vigentes y con las propuestas sobre donaciones.
En ese contexto, Boris Johnson cuestionó la posibilidad de imponer un límite con efecto retroactivo y consideró injusta esa alternativa. Al mismo tiempo, puso en duda los intereses de los donantes de Reform UK y sugirió que podrían buscar una orientación favorable a las criptomonedas.
Además de Unite, Unison también se pronunció contra la influencia de los multimillonarios en la política. Su secretaria general, Andrea Egan, acusó a Nigel Farage de recurrir a empresarios cripto para intentar debilitar la democracia británica, de acuerdo con lo publicado por The Guardian.
Fuentes
Sobre esta nota. Redactada por El Notero con asistencia de inteligencia artificial, a partir de lo publicado por el medio citado. El Notero no hizo reporteo propio sobre este hecho.





