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BRASIL Lula defendió la política fiscal de su gobierno y prometió que el ajuste no recaerá sobre los más pobres
El presidente brasileño respondió a los reclamos por recortes de gasto y sostuvo que su administración combina responsabilidad fiscal con protección social. También afirmó que quiere llevar a Brasil a la condición de país desarrollado en los próximos cuatro años.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, rechazó este viernes las presiones de economistas y del mercado financiero para avanzar con recortes del gasto y aseguró que su gobierno actúa con responsabilidad fiscal sin trasladar el costo del ajuste a los sectores de menores ingresos.
Según informó G1 Globo, Lula hizo esas declaraciones durante una reunión del Consejo Nacional de Política Energética, en el Ministerio de Minas y Energía. Allí sostuvo que Brasil tiene “seriedad fiscal” y pidió que se explique en qué situación recibió el gobierno cuando el PT volvió al poder en 2023. En ese marco, afirmó que su gestión asumió con un déficit de 2,8% y que ahora entrega un presupuesto con superávit.
De acuerdo con G1 Globo, el presidente también cuestionó las críticas sobre la deuda pública y reclamó que se expongan esos datos ante la prensa. En su mensaje, insistió en que la población pobre no será llevada a hacer sacrificios por las medidas de equilibrio de las cuentas públicas.
El medio brasileño señaló que el gobierno viene resistiendo recortes lineales con el argumento de que áreas como salud, educación e inversión social no pueden ser tratadas como gastos prescindibles. En esa discusión, Lula y su equipo plantean además revisar exenciones fiscales para sectores empresarios y el volumen de recursos destinados a enmiendas parlamentarias, según G1 Globo.
En el mismo acto, Lula admitió que 2026 termina de una manera menos exitosa de la que esperaba, aunque sostuvo que el gobierno hizo lo posible. También reiteró que su principio es no gastar más de lo que se recauda, aun cuando mantendrá la responsabilidad social de la gestión.
Agência Brasil agregó que el mandatario dijo tener como objetivo transformar a Brasil en un país desarrollado en los próximos cuatro años. Para eso, destacó el potencial del país en energía renovable, minerales críticos y tierras raras, y vinculó esa perspectiva con la atracción de inversiones productivas.
Según esa agencia, Lula también remarcó el interés oficial en atraer inversiones para centros de datos, pero aclaró que esos emprendimientos deberán generar su propia energía. Además, defendió la posibilidad de tomar deuda para financiar obras de infraestructura, siempre que se trate de activos para el país y que puedan ser pagados.
Fuentes
Sobre esta nota. Redactada por El Notero con asistencia de inteligencia artificial, a partir de lo publicado por el medio citado. El Notero no hizo reporteo propio sobre este hecho.





