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REINO UNIDO Diputados británicos cuestionan la falta de una estrategia definida del Reino Unido frente a China
Un comité de la Cámara de los Comunes advirtió que la política hacia Beijing avanza sin una línea clara y con impactos sobre los negocios y la seguridad nacional. El gobierno rechazó ese diagnóstico y defendió que su enfoque es consistente.
Un informe del comité de negocios, innovación, ciencia y comercio de la Cámara de los Comunes concluyó que el Reino Unido no definió una estrategia coherente hacia China y que esa falta de rumbo complica tanto las oportunidades comerciales como la gestión de los riesgos de seguridad nacional.
Según el reporte, citado por The Guardian y la BBC, el gobierno había prometido en 2024 un enfoque estratégico, estable y de largo plazo, pero hasta ahora no lo concretó. El comité sostuvo que la toma de decisiones fue marcada por la inconsistencia y que el país corre el riesgo de que su relación con China termine condicionada por Washington o por Beijing.
Liam Byrne, diputado laborista y presidente del comité, afirmó que las empresas británicas no pueden planificar a futuro si el gobierno define su política sobre China sobre la marcha. También advirtió, según The Guardian, que el Reino Unido podría quedar fuera de grandes contratos manufactureros y ver afectada su relación comercial con la Unión Europea.
El informe reconoció que existen ventajas en el vínculo económico con China. Señaló que empresas británicas tienen operaciones rentables en ese mercado, buscan expandirse y observan innovaciones de nivel mundial. También indicó que los consumidores se benefician de importaciones de bajo costo, en un contexto de presión sobre los ingresos de los hogares.
Al mismo tiempo, el comité reclamó reglas más claras para el comercio con China y propuso establecer una zona roja para sectores vedados a la inversión china y una zona verde para áreas donde el intercambio pueda ser promovido. De acuerdo con la BBC, también pidió bloquear la transferencia de datos sensibles a China, prohibir importaciones producidas con trabajo forzado y vetar dispositivos de tecnología conectada en infraestructura nacional crítica.
Entre los ejemplos de una política reactiva, el informe mencionó la decisión de marzo de impedir que la firma china Ming Yang construyera una planta de energía eólica de 1.500 millones de libras en Escocia tras años de negociaciones, por riesgos de seguridad no especificados. The Guardian agregó que el reporte incluyó además la toma de control de emergencia de British Steel, hasta entonces en manos de propietarios chinos.
El comité recomendó preparar nuevas herramientas comerciales para responder a la competencia desleal, incluidas posibles tarifas sobre vehículos eléctricos. Según The Guardian, Byrne planteó que el gobierno debería evaluar una alineación dinámica con la Unión Europea en ese terreno, mientras Bruselas avanza con mayores protecciones frente a China.
Frente a las críticas, un portavoz oficial dijo a ambos medios que el gobierno no comparte las conclusiones del informe. Sostuvo que la política hacia China es consistente, con cooperación cuando es posible y confrontación cuando es necesaria, y aseguró que la estrategia comercial busca aprovechar oportunidades de crecimiento sin comprometer la seguridad nacional.
Fuentes
Sobre esta nota. Redactada por El Notero con asistencia de inteligencia artificial, a partir de lo publicado por el medio citado. El Notero no hizo reporteo propio sobre este hecho.





